Ruego que Dios me guíe para poder desarrollarme personal y profesionalmente en Sevilla, donde está la persona que más quiero. Mi objetivo es que, en las medidas de mis posibilidades, asistir a la misa de los domingos de Santa Ana y ayudar al crecimiento de la iglesia hasta el find mis días.
Hoy escuche la experiencia del seminarista Pablo y fue una revelación. Amén.